Esguince de tobillo reiterado

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           Frecuentemente vemos en la consulta que llegan pacientes con esguinces reiterados de tobillo. ¡Nos dicen que ese tobillo “les tocó malo” porque se lo tuercen una y otra vez!

Acá podría estar pasando lo siguiente: que ese esguince no fuera recuperado 100% antes de ser sometido nuevamente a la actividad deportiva.

Y cuando hablo de recuperarse al 100%, me refiero no sólo a la ausencia de dolor e inflamación, ni a la recuperación de la fuerza y la movilidad del tobillo; sino a la recuperación de la propiocepción de esa articulación.

¿Qué es la propiocepción?

         La piel es sensible al tacto. Si alguien nos toca, lo sabremos porque nuestra piel es sensible al tacto. Cuando alguien nos toca, nuestros receptores sensibles de la piel le informan al cerebro que alguien ha presionado sobre la misma.

Ahora bien, nuestras articulaciones tienen receptores que le informan al cerebro cuál es la posición de esa articulación. Por ejemplo, si cerraras los ojos y yo moviera tu tobillo hacia la flexión o extensión, tu cerebro sabría, sin que tengas que mirar, cual es la posición de la articulación. Si vas caminando y pisas un desnivel y el tobillo se tuerce demasiado, los receptores articulares, si están en buen estado, van a informarle al cerebro, que debe corregir esa posición porque se corre el riesgo de lesión. Entonces el cerebro manda una contracción muscular refleja para corregir la posición articular y evitar la lesión (control neuromuscular). O sea que cuando hablamos de propiocepción, hablamos de sensibilidad articular.

Pero si no hay una buena cantidad de receptores articulares, esa respuesta refleja es pobre y se puede desencadenar la lesión.

El equilibrio del cuerpo humano esta resguardado por tres sistemas:

–        La vista

–        El sistema vestibular (alojado en el oído interno)

–        El sistema propioceptivo (los receptores articulares)

Si estoy parada y cierro los ojos, el sistema propioceptivo y el vestibular deberán trabajar más para que pueda mantener el equilibrio.

Equilibrio en un pie:

          Si te paras sólo sobre la pierna sana con los ojos abiertos, sentirás que el tobillo se mantiene estable sin dificultad. Si te paras sobre la pierna cuyo tobillo ha sufrido esguinces reiterados y no está completamente recuperado, el tobillo comenzará de forma refleja a realizar oscilaciones generadas por las riendas musculares que rodean el tobillo, para mantener el tobillo estable; y quizás no aguantes mucho tiempo el equilibrio sobre ese pie. Ahora, repite lo mismo con los ojos cerrados, y verás como las oscilaciones aumentan y el equilibrio empeora.

Recuperar el tobillo al 100%:

          Si te quieres recuperar 100% de un esguince de tobillo, no debes dejar de hacer los Ejercicios Propioceptivos, hasta que, comparando el lado sano al lado afectado, la diferencia en el equilibrio sea mínima. Digo mínima, ya que uno tiene siempre un lado más hábil que otro.

Para saber si tu tobillo está en buenas condiciones, tendrías que ser capaz de quedarte parado sobre ese pie, con los ojos cerrados, al menos 30 segundos.

Si bien acá hablamos del esguince de tobillo que es lo más frecuente, también este trabajo propioceptivo debe realizarse en cualquier plan de rehabilitación, de cualquier lesión de los miembros inferiores.

Los ejercicios propioceptivos se realizan en general sobre superficies inestables como son las tablas de equilibrio, el minitramp, bosu o disco inestable. Pueden ir de lo más simple a lo más complejo. Un atleta requerirá ejercicios propioceptivos mas complejos, ya que está sometiendo su cuerpo a mayores desafíos en cuanto al equilibrio y coordinación se refiere.

 

 

Los ejercicios propioceptivos, estimulan la proliferación de receptores en toda la articulación, lo que mejora las reacciones de equilibrio, lo que ayudará a prevenirte del esguince reiterado de tobillo.

Lic. Verónica G. QUINTANA Kinesióloga Fisiatra

lic_quintana@kinesiologiaramosmejia.com

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