Caídas en los Adultos Mayores

Share

 

          ¿Por qué son más frecuentes las caídas en los adultos mayores?  Tanto la postura como la marcha son actividades que necesitan de la integridad de los sistemas neurológico, musculoesquelético y cardiovascular. En los ancianos, ya sea por el proceso de envejecimiento natural o por enfermedades adquiridas, estos sistemas se pueden ver afectados, generando mayores probabilidades de caídas.

          Las estadísticas dicen que un tercio de la población por arriba de los 65 años que viven solas, sufrirán al menos una caída por año (por arriba de los 80 años las caídas afectarán a la mitad de la población). Son más frecuentes en las mujeres hasta los 75 años, luego las probabilidades de caídas se igualan en ambos sexos. Se registran más caídas en los ancianos institucionalizados. El 80% de las caídas suceden dentro del hogar y el resto en la vía pública. Muchas caídas no son comunicadas a sus familiares por vergüenza o miedo del anciano a ser llevado a un hogar geriátrico.

En la tercera edad, puede haber múltiples causas que predispongan a las caídas:

  • VISUAL: Las dificultades visuales disminuyen las habilidades corporales para reaccionar ante la pérdida del equilibrio. Se sugieren controles periódicos con el oftalmólogo para disminuir al máximo las caídas causadas por esta alteración.
  • MEDICAMENTOS: Algunos medicamentos suelen afectar el equilibrio, como los antidepresivos.
  • TRASTORNOS URINARIOS: Hay pacientes que por trastornos urinarios deben ir reiteradamente al baño. Si esto ocurre por la noche, lo más recomendable es colocar al lado de la cama un inodoro portátil y así evitar posibles caídas en el transcurso de la noche.
  • HIPOTENSION ORTOSTATICA: muchas personas al levantarse rápidamente de la cama o de una silla, sufren un episodio de baja presión (por falla de los mecanismos compensatorios de la presión a los cambios de decúbitos). Entonces, estos pacientes deben aprender a moverse lentamente y asegurarse que su presión esté estable antes de seguir con sus movimientos.
  • ENFERMEDADES PREVIAS y ACTUALES: varias enfermedades previas que haya sufrido el paciente, ya sean traumatológicas como fracturas, problemas en los pies, artritis, o enfermedades neurológicas como accidentes cerebrovasculares o Parkinson, pueden generar un terreno predispuesto para las caídas. Las enfermedades actuales del paciente como hipoglucemia, anemia, consumo excesivo de alcohol, vértigo, confusión mental, depresión, osteoporosis, problemas vasculares periféricos con trastorno sensitivomotor, amputaciones con mala adecuación de la prótesis, entre otras, pueden ser también causa de caídas.
  • CAUSAS AMBIENTALES: luces pobres, mobiliario fuera de lugar o inadecuado, animales domésticos, suelos resbaladizos, escalones altos y estrechos, desniveles y ausencia de pasamanos, calzado inadecuado. Muchas veces es de gran ayuda la colocación de barandas en las camas y en el baño.
  • AISLAMIENTO SOCIAL Y FAMILIAR: son más frecuentes las caídas en los gerontes institucionalizados, con poco contacto familiar y social.

SINDROME POSTRAUMATICO:

          Cuando un adulto mayor ha sufrido una caída, puede desarrollar miedo a pararse y caminar. Los cuidados del paciente pueden ser tan extremos que pueden generar situaciones discapacitantes y de dependencia.

La combinación de los siguientes factores de riesgo generarán más probabilidad de caídas:

  • mujeres
  • mayores de 75 años
  • dependencia para las Actividades de la Vida Diaria
  • alteraciones de la estabilidad y la marcha
  • alteraciones visuales y auditivas
  • que han sufrido caídas previas
  • que consumen 3 fármacos o más por día
  • que viva fuera del entorno familiar

MEDIDAS DE PREVENCION:

          El enfoque preventivo de las caídas en la tercera edad, debe centrarse en:

  • educación y toma de conciencia de este problema por parte de los pacientes y sus familiares
  • adecuación del domicilio y el ambiente por donde se desplaza el paciente
  • mantener al anciano con un nivel de actividad física adecuado a su edad

Puntos claves a tener en cuenta en la prevención de caídas:

  • Mantener las habitaciones en orden y con iluminación adecuada
  • Colocar adaptaciones en el baño y en el resto de la casa (elevar altura del inodoro, colocar barandas en la ducha y si es necesario un silla plástica)
  • Corrección de los factores de riesgo que puedan ser modificados (en relación a las enfermedades previas o actuales)
  • Uso de calzado y ropa adecuada
  • Asistencia para la marcha en caso de trastornos locomotores (bastón, canadienses o andador)
  • Tratamiento contra la osteoporosis
  • Gimnasia para la Tercera edad grupal y recreativa
  • Kinesiología para la Tercera Edad:
    • Para mantener el equilibrio dinámico y estático
    • Recuperar la resistencia y la potencia muscular en los miembros inferiores
    • Mejorar la capacidad aeróbica
    • Capacitar o instruir al adulto mayor y las personas que se encargan de cuidarlo.

 Trabajo del Kinesiólogo:

          El kinesiólogo puede concurrir al domicilio del anciano o a la institución geriátrica para su atención. En este caso se deben observar las condiciones ambientales que pudieran favorecer las caídas. El kinesiólogo principalmente evaluará las destrezas respecto a la marcha y el equilibrio. Se observará en el paciente:

-         la capacidad y forma de levantarse desde una silla (con brazos cruzados por delante preferentemente)

-        la posibilidad de caminar 3 metros, dar un giro de 180 grados y regresar a la silla en menos de 20 segundos (el giro se evaluará hacia ambos lados)

-        la estabilidad sobre un solo pie, que sea al menos de 5 segundos.

A partir de esta evaluación, y otras pruebas específicas que el paciente pudiera requerir, se creará un plan de trabajo con objetivos a corto y mediano plazo. Si es necesario, se recomendarán ayudas para la marcha, ya sea de forma transitoria o permanente.

       

      En resumen, las caídas en los adultos mayores, son uno de los problemas más frecuentes. Las mismas pueden prevenirse si se actúa sobre los factores de riesgo en forma precoz. Que el anciano mantenga una vida lo más activa posible, tanto en el plano físico como social, son objetivos fundamentales en esta edad, no sólo para evitar las caídas, sino para que puedan transitar por esta etapa con la mayor calidad de vida e independencia posible. Personalmente recomiendo las actividades acuáticas, las caminatas diarias, bicicleta fija, el baile, el tai-chi, el yoga o la gimnasia para la tercera edad dictada por profesores de educación física.

Lic. QUINTANA Verónica – Kinesióloga Fisiatra

lic_quintana@kinesiologiaramosmejia.com

Fuentes consultadas:

Share

Tags: , , ,

2 Responses to “Caídas en los Adultos Mayores”

  1. Marcos Says:

    Muy buen aporte. Poder prevenir las caídas en personas mayores es de vital importancia teniendo en cuenta las graves consecuencias que causan las mismas en las personas de la tercera edad.

  2. Veronica Says:

    Gracias por tu comentario!

Leave a Reply